jueves, 28 de mayo de 2020

EES N°35 – 2do 4ta - TP Nº 5

Prácticas del lenguaje - Trabajo práctico Nº 5

El Cuento Fantástico:

Lo fantástico irrumpe en el relato como lo inexplicable, lo misterioso, lo insólito. “Al mundo fantástico- dice Emilio Carrilla- pertenece lo que escapa o está en los límites de la explicación científica y realista; lo que está fuera del mundo circundante y demostrable”.

Todorov caracteriza a lo fantástico como un acontecimiento imposible de explicar en un mundo familiar. A. M. Barrenechea amplía este concepto al afirmar que “La literatura fantástica quedaría definida como la que presenta en forma de problema hechos a-normales, a-naturales o irreales, en contraste con hechos reales, normales o naturales. Pertenecen a ella las obras que ponen el centro de interés en la violación del orden terreno, natural o lógico, y por lo tanto en la confrontación de uno y otro orden dentro del texto, en forma explícita o implícita”.

De este modo, se produce entonces, una duda: o lo fantástico es una ilusión de los sentidos o bien es parte de una realidad regida por leyes desconocidas. Por lo tanto, “lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural” (Todorov). Esa duda, esa vacilación es el rasgo esencial de lo fantástico.

 Ahora te invito a que veas los videos y despues decime si te gustaron y por qué te parece que son fantásticos.





Temas que pueden aparecer en los relatos fantásticos:

La metamorfosis: cambio de un ser a otro que adquiere en el cuento fantástico un carácter cruel. La bestia surge como el aspecto negativo del hombre.

El retorno del más allá: tema de raíces folklóricas centrado en los aparecidos, los fantasmas, los seres que por las noches abandonan sus tumbas, etc.

El doble: tema con seres desdoblados, de vidas paralelas, de la personalidad doble en las perturbaciones psíquicas, el hipnotismo, el sueño, la liberación de las facultades primarias del hombre por las drogas.

Lo visible y lo invisible: ligados al tema del más allá, juegan con la posibilidad de ver lo que no es visible como el alma, u ocultar lo visible como el cuerpo.

El tiempo: se vuelve circular y eterno o sufre interrupciones, posibilita viajes hacia el pasado o el futuro.

El espacio: lugares que desaparecen, cambios en los tamaños, penetrabilidad de las cosas, espacio infinito, discontinuo o cuadridimensional.

Lee el breve cuento del autor Enrique Anderson Imbert y realizá las actividades:

ESPIRAL

 Regresé a casa en la madrugada, cayéndome de sueño. Al entrar, todo obscuro. Para no despertar a nadie avancé de puntillas y llegué a la escalera de caracol que conducía a mi cuarto. Apenas puse el pie en el primer escalón dudé de si ésa era mi casa o una casa idéntica a la mía. Y mientras subía temí que otro muchacho, igual a mí, estuviera durmiendo en mi cuarto y acaso soñándome en el acto mismo de subir por la escalera de caracol. Di la última vuelta, abrí la puerta y allí estaba él, o yo, todo iluminado de Luna, sentado en la cama, con los ojos bien abiertos. Nos quedamos un instante mirándonos de hito en hito. Nos sonreímos. Sentí que la sonrisa de él era la que también me pesaba en la boca: como en un espejo, uno de los dos era falaz. “¿Quién sueña con quién?”, exclamó uno de nosotros, o quizá ambos simultáneamente. En ese momento oímos ruidos de pasos en la escalera de caracol: de un salto nos metimos uno en otro y así fundidos nos pusimos a soñar al que venía subiendo, que era yo otra vez.

 

Actividades:

 

1. Explica el título del cuento en relación con su contenido.

2. Explica con tus palabras las siguientes frases:

a) “Nos quedamos un instante mirándonos de hito en hito.”

b) “…como en un espejo, uno de los dos era falaz.”

3. ¿Qué tema (de los mencionados anteriormente) aparece en este cuento? ¿Por qué?

 

4. Producción escrita: Elegir una de las siguientes opciones y desarrolla un cuento fantástico entre 15 (quince) y 20 (veinte) renglones aproximadamente.

 Opción A: Escribe una historia que incluya en alguna parte la siguiente oración:

“Regresé a casa en la madrugada, cayéndome de sueño”.

 

 Opción B: Escribe una narración que pudiera llevar por título: “Espiral”, pero que no tenga relación con la trama del texto dado.

 

EES N°64 – 3ro 1ra - TP Nº 6


Prácticas del lenguaje- Trabajo práctico Nº 6

El género policial
 

   El cuento policial refiere la historia de un crimen cometido por un autor desconocido en circunstancias misteriosas. El relato cuenta el procedimiento deductivo que, a partir de la observación y la interpretación de una serie de indicios, lleva adelante un personaje (generalmente un detective) para desenmascarar al culpable y explicar sus móviles. Existen dos tipos de policial: el clásico y el negro. En el video a continuación se muestran las diferencias:

 



1-    Leer el siguiente cuento de Luciano Sívori

 IMPLACABLEMENTE SUYO

 

Estimado Dr. Álvarez:

Su prolongado silencio ha disparado un estado de alarma en mí, un perspicaz sentido de la realidad que me rodea y –si se me permite agregar– la íntima certeza de que mi situación lo ha apartado al fin. Soy un hombre enfermo, usted lo sabe mejor que nadie. El cerebro me juega malas pasadas, las ideas se enredan, se tropiezan unas con otras. Hoy me miré al espejo y mi reflejo me guiñó un ojo. Escucho golpes secos, ásperos, que llegan desde una de las habitaciones. Pum. Pum. PUM. Algunas noches, los gritos no me dejan conciliar el sueño.

Estoy perdiendo la cabeza, doctor. Es preciso que regrese de su viaje, o de donde quiera que esté. Necesito volver a convertirme en su sujeto, que conversemos… Por favor, no me deje solo y desamparado. Necesito que me cure.

Implacablemente suyo,

Benicio Martínez.

 Querido Dr. Álvarez:

Han pasado tres interminables días desde que le hice llegar mi primera carta. Aún no he recibido señales de su parte. ¿Qué clase de psicólogo abandona a su paciente de esa manera? ¡Qué falta de profesionalismo! Y pensar que lo elegí a usted entre muchos, por sus referencias intachables, su amplia experiencia con personas como yo. Usted me convenció, me juró que me iba a ayudar. “Únicamente se necesita un minúsculo rayo de luz para apaciguar a la oscuridad”, me dijo.

¿Y? ¿Dónde está? ¿De vacaciones con aquella colega suya? Sé que andan juntos, los he visto. ¿Qué clase de persona cambia su trabajo, sus responsabilidades, por un efímero encuentro sexual? ¡Usted es un sinvergüenza, eso es lo que es! Mientras tanto, yo vagabundeo entre paredes que no me atrevo a cruzar. Las voces no se detienen, los gritos… esos golpeteos doctor. PUM, PUM, PUM. Esos golpeteos…

No se olvide de mí, lo necesito.

Impacientemente suyo, y como siempre,

Benny Martínez.

 Dr. Álvarez:

He llegado a la conclusión de que su silencio equivale al abandono. Al leer los detalles mencionados en mis epístolas anteriores, ha de entender que mi condición viene en desmedro. Déjeme mencionar otro punto que quizá ya sea obvio: estoy perdiendo la paciencia. Le recomiendo que tome un lápiz entre sus manos de inmediato, antes de que esta amistosa charla de amigos se arruine en serio.

Ben M.

Estimado Dr. Álvarez:

¡He sido un estúpido! ¿Y si siempre quiso comunicarse conmigo pero no encontró la forma de hacerlo? Con esta nota le adjunto un lápiz y una hoja en blanco. Espero su pronta respuesta.

Atentamente,

B.M.

Benicio Martínez:

Desgraciado hijo de puta.

Espero que se pudra en el infierno. No voy a excitar su pervertida imaginación dándole el gusto de seguirle el juego. Pero como experto en el área de las patologías, aprovecharé los últimos instantes de mi vida para especificarle su estado psicológico y brindarle un consejo para la resolución de su desdicha.Implacable

Usted tiene una condición médica que desde el principio se ha gestado en lo profundo de su alma: está loco. Está completamente LOCO, y desquiciado, y esquizofrénico. Es un peligro para la sociedad y merece ser enviado directamente al paredón.

He gritado, encerrado entre las cuatro paredes de su hogar, balbuceando palabras imposibles debido a la venda que me limita el hablar. He dado cabezazos a la puerta innumerable cantidad de veces. He rezado. ¡No sabe cómo he rezado! Finalmente me convencí de la verdad: aquí voy a morir. He hecho las paces con ello…

Al terminar esta breve nota, el lápiz afilado que me ha brindado con tanta amabilidad atravesará mi garganta. La sangre, desparramada por todo el cuarto, correrá por su cuenta.

En cuanto a usted: lo mejor que puede hacer es volarse los sesos, maldito infeliz.

Por siempre suyo,

Dr. Diego Álvarez.

Honorable Dra. Suárez:

Me he enterado del infortunio de su compañero en profesión. Debo decir que lamenté mucho el nefasto incidente. Ciertamente, un analista puede llegar a situaciones aberrantes sin que su paciente se percate. Mi más sentido pésame; sé que ambos eran cercanos.

A riesgo de sonar fuera de lugar, es mi deber notificarla que mi tratamiento con el Dr. Álvarez ha quedado inconcluso, y que él ha aconsejado que –de sucederle cualquier cosa– usted estaría en capacidad de continuar con mi terapia. Nada me haría más dichoso en el mundo. Ya he arreglado con su secretaria para tomar un turno, así que asumo que nos veremos muy pronto.

Implacablemente suyo,

Benicio Martínez.

 

 Actividades

1. El protagonista se reconoce como un hombre enfermo, ¿qué problemas lo aquejan?

2. ¿Qué motivos llevaron a Benicio a elegir al doctor Álvarez?

3. La falta de respuesta del doctor Álvarez:

a) ¿A qué se debía según Benicio?

b) ¿Cuál era el verdadero motivo?

4. ¿Cuál es el diagnóstico de Álvarez para con Benicio?

5. ¿Qué manera encuentra Álvarez para vengarse de su captor? ¿Estás de acuerdo con lo que hizo? ¿Qué hubieras hecho en su lugar?

6. Las fórmulas de despedida utilizada por Benicio en sus cartas dejan entrever sus diferentes estados de ánimo, ¿cuáles de ellos puedes reconocer?

7. La carta escrita por el doctor Álvarez finaliza con “Por siempre suyo”, ¿se puede decir que tiene un tinte irónico? ¿Por qué?

8. Hacia el final, ¿cómo hace Benicio para continuar su “tratamiento” sin el doctor Álvarez?

9. El autor utilizó la carta como instrumento de narración:

a) ¿Qué efecto logra con esto? Explica.

b) ¿Crees que hubiese sido igual si utilizaba la estructura habitual de los cuentos? ¿Por qué?

10. ¿Qué elementos propios del relato policial puedes reconocer y mencionar en esta historia?

11. ¿Qué otro título le pondrías? ¿Por qué?

 

2-   Leer el siguiente fragmento:

Laura se lo había dicho muchas veces: no toques nunca el cadáver hasta que llegue la policía. Pero a su ayudante eso no le importaba demasiado y de nuevo había buscado en la chaqueta del muerto la documentación y, claro está, el dinero. Esta vez encontró algo más. Cuando llegó el comisario llamó a la pareja de detectives y les pidió explicaciones sobre el caso.

Sus hijos están a punto de llegar –dijo Laura– y seguro que ellos se lo pueden explicar todo mucho mejor que yo: son los herederos directos de Mario Olalla y creo que éste ha dejado una carta donde explica su suicidio y les culpa a los tres de su terrible decisión.

  1. ¿Cómo continuará esta historia? Pensá y escribí los siguientes dos párrafos del cuento.
  2. Escribí la carta que deja el hombre que se suicidó.
  3. ¿Por qué se trata de un cuento policial? Fundamenta tu respuesta.

 


viernes, 15 de mayo de 2020

Trabajo virtual de Natalia

Tarea virtual


CONSIGNA: GRABAR UN AUDIO O ESCRIBIR UN TEXTO QUE LE HABLE A TU "YO" DEL PASADO, CONTANDOLE COMO SE VA A SENTIR Y LO QUE LE ESPERA EN ESTE 2020 CON EL CONTEXTO DEL COVID-19. EL TEXTO DEBE TENER 2 MINUTOS DE DURACION O 250 palabras.



Natalia vengo del futuro no te asustes!!! Quiero que le avises a los expertos que se viene un virus mortal llamando covid-19  que para detectarlo en las personas con tengan tos seca, fiebre, dolor de cuerpo, falta de respiración, algunos pierden el olfato o el gusto y mayor mente afecta a los mayores de edad y los que tengan algún problema respiratorio o otra clase de problemas  el virus se contagia por medio de los ojos boca y nariz o estar haciendo contacto con el infectado aclaró! Nadie está al margen diles que preparen más respiradores que construyan más hospitales públicos preparen hogares paras los más necesitados,  hagan que la gente no viaje al exterior por un tiempo y la gente que está en el exterior que sea de residencia argentina, vuelva al país. Que la gente se aisle, que no halla escuela y no trabajen, que no hagan ninguna actividad física en la vía pública, que no haya peluquería o centros de belleza, etc., que los comercios atiendan de a 3 personas, que no dejen que se amontone mucho la gente, que mantengan su distancia a un metro y medio, usen barbijos, alcohol en gel o pueden crear su propio desinfectante con alcohol setenta porciento y treinta porciento de agua, lo mismo con el barbijo. Si es posible cuando salgan a la calle tener un par de zapatillas aparte para cuando salgas y otro para andar en casa, en el transporte público que la gente Viaje sentada y que mantengan su distancia. Que para pagar el boleto suban por la puerta de atrás o del medio y paguen el boleto, que el chofer tenga un plástico que divida el contacto con los pasajeros y la gente que salga sean una o dos cuando vaya a comprar y la gente que va a trabajar tenga su permiso, que lo autoriza a viajar directo al trabajo.
 Que las fábricas traten de subsistir a la gente para que no se queden  sin suministros y también tengan cuidado con sus empleados que cada tanto los cuiden, que le den un chequeo, que en los geriátricos principalmente que los trabajadores también se cuiden por que los abuelos están en constante riesgo y pueden llegar a contagiarlos.

Soy Natalia Gatica de 4to segunda turno tarde de la secundaria 39

martes, 5 de mayo de 2020

EES N°39 1ro 3ra

EES N°39 1ro 3ra. Trabajo práctico N°5
Prácticas del lenguaje - Prof. Gallardo


Te invito a que realices este conjunto de actividades que te van a servir para entretenerte y para enriquecer tu vocabulario:










En la siguiente actividad:
- Primero observá bien la historieta y ordená los números de los cuadros de acuerdo  a cómo ocurre la trama.
- Luego, escribí el texto ordenado en seis párrafos y teniendo en cuenta la secuencia correcta de principio a fin.






EES N°64 - TP Nº5

EES N°64 3ro 1ra. Trabajo práctico N°5
Prácticas del lenguaje - Prof. Gallardo


Leé el siguiente cuento: 

“El corazón delator” de Edgar Allan Poe (traducción de Julio Cortázar)
  
Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.
Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuan astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándole por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarle mientras dormía.
Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque le sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.
Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando: —¿Quién está ahí?
Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.
Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: «No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez.» Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que le movía a sentir —aunque no podía verla ni oírla—, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.
Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna. Así lo hice —no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado—, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras le miraba. Le vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.
¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.
Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas sí respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarle al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.
Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.
 Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano —ni siquiera el suyo— hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!
Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?
Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.
Sonreí, pues... ¿que tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.
Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.
Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y qué podía yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte...más fuerte!
—¡Basta ya de fingir, malvados! —aullé—. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón!


1. Explicá el significado del título. Proponé uno inventado por vos.
2. Este cuento ¿puede clasificarse como un cuento realista porque es un relato psicológico? Explicá. Describí brevemente los rasgos de carácter más sobresalientes del protagonista.             
3. Explicá cuál es el estado de ánimo del protagonista. Poné algunos ejemplos.                                
4. Dividí el cuento en partes y comentá qué se narra en cada una de ellas (Es lo que conocemos como Secuencias narrativas).                          
5. Describí el espacio en el que sucede la historia. ¿Cuál es su contribución al desarrollo del relato?
6. ¿Quién será ese “ustedes” al que el protagonista menciona repetidas veces?
7. En el cuento hay un crimen. ¿Quién es la víctima y quien es el victimario? ¿Por qué se lleva a cabo el crimen? ¿Qué es lo que motiva al criminal?

Si te gustó el cuento, escuchálo en el siguiente video:


8. Observá el siguiente video, que muestra un fragmento del capítulo "La rival de Lisa". Luego de verlo, escribí un texto que muestre cuál es la influencia de Edgar Allan Poe en este capítulo. (Extensión 20 a 25 líneas)



9. ¿Te gustó el cuento? ¿Por qué?

ESS Nº 35 2do 4ta

EES Nº 35 - PRÁCTICAS DEL LENGUAJE - Prof. Gallardo

Trabajo práctico nº 4


Realizá la siguiente actividad de escritura: 

1. Ordenar las secuencias de esta historia.


2. Escribir el texto ordenado en seis párrafos y teniendo en cuenta los siguientes elementos del marco narrativo: 


Espacio: Lugar o lugares donde transcurren los hechos (DONDE).

Tiempo: Momento (específico o  indefinido) en que transcurren los hechos (CUANDO).

 Personajes: Son las personas o entidades que protagonizan la narración. Ellos pueden ser, según su importancia: Principales o Secundarios. Y según la perspectiva: Protagonista  o Antagonista

Acciones: Son los hechos que se suceden dentro del relato como núcleos.
      -Núcleos narrativos: Son las acciones principales del relato que nos organizan la narración. Entre estas acciones se establece una relación de causa-efecto. Si se suprime alguno de ellos cambia la historia.

EES Nº 35 1ro 4ta

EES Nº35 - PRÁCTICAS DEL LENGUAJE - Prof. Gallardo

Trabajo práctico nº 4


A continuación se presentan dos grupos de palabras:

LOS HIPERÓNIMOS:
Son aquellas palabras que señalan, de una manera general y amplia, a un conjunto, género o clase de seres.

LOS HIPÓNIMOS:
Son aquellas palabras que señalan, de una manera específica y precisa, a todos los seres que pertenecen al mismo conjunto, género o clase.

Ambas tienen relaciones de inclusión, es decir que un conjunto de palabras puede estar englobado dentro de otra palabra que las incluya a todas. Por ejemplo:
 -  Hiperónimo:  Flor
 -  Hipónimos: Clavel, margarita, rosa, etc.

Ejercitación:

1) Determiná el hiperónimo  de la siguiente serie de palabras:

1. Trigo - avena - arroz:……………………………………………………
2. Rojo - verde - amarillo:………………………………………………..
3. Vicuña – llama – alpaca:………………………………………………
4. Tierra – Marte – Júpiter:……………………………………………..
5. Lunes – martes – miércoles:……………………………………….

2) Señalá los hipónimos de las siguientes palabras:

1. Moneda:………………………………………………………….
2. Sentido:…………………………………………………………..
3. Continente:……………………………………………………….
4. Fruta:………………………………………………………………
5. Vehículo:………………………………………………………….

3) Completá:
  • Si el hiperónimo es cubiertos, entonces sus hipónimos son:……………………………………………………………………………… 
  • Si el hiperónimo es cítricos, entonces sus hipónimos son:………………………………………………………………………………….
  • Si  el hiperónimo es electrodomésticos, entonces sus hipónimos son:……………………………………………………………………………….
4) Ahora resolvé las siguientes sopas de letras:

ACLARACIÓN: no es necesario que imprimas las sopas de letras para corregir este ejercicio, si querés podes resolverlo mentalmente y nada más. La idea es que practiques estos grupos de palabras y te diviertas un poco. ¡Suerte!




lunes, 20 de abril de 2020

EES Nº 64- TP N° 4

EES N°64 3ro 1ra. Trabajo práctico N°4


Prácticas del lenguaje - Prof. Gallardo

Actividad 1:
1-Leé la siguiente noticia periodística:
Fuente: Infobae.com, 15 de abril de 2019, Buenos Aires
AGUAS PELIGROSAS
Detectan alto nivel de contaminación en algunos ríos y lagos de la Ciudad de Buenos Aires
Cromo, líquidos cloacales, bacterias peligrosas y biotoxicidad. Estas sustancias son parte de algunos de los afluentes más importantes de la ciudad. Así lo aseguró un estudio de la Universidad de Palermo pedido por el CESBA. El Riachuelo, Puerto Madero y el Rosedal de Palermo, entre otros, bajo la lupa.


Un equipo de la Universidad de Palermo analizó para el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA) la calidad de agua de algunos lagos de la Ciudad de Buenos Aires y se encontró con resultados alarmantes en algunas zonas.
A los distintos lagos se les puso un puntaje en base a un sistema que toma varios parámetros y arroja un número del 0 al 100. La mejor nota se la quedó el lago de 1 hectárea Parque Centenario, con 70,74, lo que indica que el agua es de buena calidad y completamente apta para usos recreativos, aunque no es potable.
En el otro extremo, uno de los resultados más alarmantes se detectó en Puerto Madero, donde la calidad del agua es decididamente mala. Para llegar a esa conclusión se tomaron una serie de muestras desde el Puente de la Mujer, en las que se detectó un valor de microorganismos coliformes totales 110 veces mayor al máximo permitido y de microorganismos fecales 9.300 veces por encima de lo aconsejado, lo que prueba el contacto del agua con líquidos cloacales. La principal bacteria del grupo es la escherichia coli, que es la responsable más frecuente de infecciones urinarias y gastrointestinales, y que puede causar incluso desde meningitis hasta síndrome urémico hemolítico. 
"La vida acuática se limita a especies muy resistentes. El agua no es apta para el riego ni para uso industrial sin tratamiento. Para consumo humano requiere tratamiento potabilizador intenso. Respecto a los deportes y recreación, el agua analizada no es apta para inmersión y se debe evitar todo contacto. Sólo es apta para la navegación en lanchas o embarcación", remarcó el informe.
En los lagos de Palermo se detectaron resultados dispares. La mejor calidad del agua está en el Lago Regatas, que desde 1990 lo cuida AySA (antes, Aguas Argentinas), aunque los análisis detectaron una alta presencia de cromo, que podría deberse a la intensa sudestada en fechas próximas a los análisis. Recibió una nota de 60.
Por debajo, con 51 puntos terminó el lago que está frente al Planetario, donde se observa mayor tendencia a arrojar basura, lo que en 1999 provocó la muerte de gran cantidad de peces. La limpieza está a cargo de Gendarmería y algunas empresas privadas.

Muy lejos quedó el lago del Rosedal, que apenas obtuvo 35 puntos. El espejo de agua tiene valores de pH inusualmente elevados, gran cantidad de sólidos totales y bajas cantidades de oxígeno disuelto.
"El deterioro observado en los lagos de uso paisajístico y recreativo podría minimizarse mediante acciones sencillas como un aireamiento más intenso y un favorecimiento del reciclaje biótico, introduciendo especies cuyos sistemas de raíces, en forma conjunta con los microorganismos del suelo contribuyan a la purificación del agua", observó una de las expertas que intervino en el trabajo, Mónica López Sardi.
Naturalmente, los peores resultados se hallaron en el Riachuelo, el tercer río más contaminado del mundo. Los estudios indicaron que tiene un alto grado de contaminación y peligro biotóxico tanto para las especies que se deberían desarrollar en sus aguas como para aquellas personas que tengan contacto con el agua. Entre los valores obtenidos se destacó que el arsénico en sus aguas duplica los valores máximos recomendado.

2-¿De qué manera se detectó un alto nivel de contaminación en algunos ríos y lagos de la ciudad de Buenos Aires?
3-¿Qué puntaje y qué características se les asignan a los distintos ríos y lagos en la noticia?
4-Según la noticia: ¿de qué manera podría minimizarse el deterioro observado en los lagos de uso paisajístico y recreativo?
5-¿Qué se dice sobre el estado del Riachuelo?

Actividad 2:
1-Leé el siguiente cuento Realista:
La pelota
  Cuando yo tenía ocho años pasé una larga temporada con mi abuela en una casita pobre. Una tarde le pedí muchas veces una pelota de varios colores que yo veía a cada momento en el almacén. Al principio mi abuela me dijo que no podía comprármela, y que no la cargoseara; después me amenazó con pegarme; pero al rato y desde la puerta de la casita -pronto para correr- yo le volví a pedir que me comprara la pelota. Pasaron unos instantes y cuando ella se levantó de la máquina donde cosía, yo salí corriendo. Sin embargo ella no me persiguió: empezó a revolver un baúl y a sacar trapos. Cuando me di cuenta de que quería hacer una pelota de trapo, me vino mucho fastidio. Jamás esa pelota sería como la del almacén. Mientras ella la forraba y le daba puntadas, me decía que no podía comprar la otra. Y que no había más remedio que conformarse con esta. Lo malo era que ella me decía que la de trapo sería más linda; era eso lo que me hacía rabiar. Cuando la estaba terminando, vi cómo ella la redondeaba, tuve un instante de sorpresa y sin querer hice una sonrisa; pero enseguida me volví a encaprichar. Al tirarla contra el patio el trapo blanco del forro se ensució de tierra; yo la sacudía y la pelota perdía la forma: me daba angustia de verla tan fea; aquello no era una pelota; yo tenía la ilusión de la otra y empecé a rabiar de nuevo. Después de haberle dado las más furiosas “patadas” me encontré con que la pelota hacía movimientos por su cuenta: tomaba direcciones e iba a lugares que no eran los que yo imaginaba; tenía un poco de voluntad propia y parecía un animalito; le venían caprichos que me hacían pensar que ella tampoco tendría ganas de que yo jugara con ella. A veces se achataba y corría con una dificultad ridícula; de pronto parecía que iba a parar, pero después resolvía dar dos o tres vueltas más. En una de las veces que le pegué con todas mis fuerzas, no tomó dirección ninguna y quedó dando vueltas a una velocidad vertiginosa. Quise que eso se repitiera pero no lo conseguí. Cuando me cansé, se me ocurrió que aquel era un juego muy bobo; casi todo el trabajo lo tenía que hacer yo; pegarle a la pelota era lindo; pero después uno se cansaba de ir a buscarla a cada momento. Entonces la abandoné en la mitad del patio. Después volví a pensar en la del almacén y a pedirle a mi abuela que me la comprara. Ella volvió a negármela pero me mandó a comprar dulce de membrillo. (Cuando era día de fiesta o estábamos tristes comíamos dulce de membrillo.) En el momento de cruzar el patio para ir al almacén, vi la pelota tan tranquila que me tentó y quise pegarle una “patada” bien en el medio y bien fuerte; para conseguirlo tuve que ensayarlo varias veces. Como yo iba al almacén, mi abuela me la quitó y me dijo que me la daría cuando volviera. En almacén no quise mirar la otra, aunque sentía que ella me miraba a mí con sus colores fuertes. Después que nos comimos el dulce yo empecé de nuevo a desear la pelota que mi abuela me había quitado; pero cuando me la dio y jugué de nuevo me aburrí muy pronto. Entonces decidí ponerla en el portón y cuando pasara uno por la calle tirarle un pelotazo. Esperé sentado encima de ella. No pasó nadie. Al rato me paré para seguir jugando y al mirarla la encontré más ridícula que nunca; había quedado chata como una torta. Al principio me hizo gracia y me la ponía en la cabeza, la tiraba al suelo para sentir el ruido sordo que hacía al caer contra el piso de tierra y por último la hacía correr de costado como si fuera una rueda.
  Cuando me volvió el cansancio y la angustia le fui a decir a mi abuela que aquello no era una pelota, que era una torta y que si ella no me compraba la del almacén yo me moriría de tristeza. Ella se empezó a reír y a hacer saltar su gran barriga. Entonces yo puse mi cabeza en su abdomen y sin sacarla de allí me senté en una silla que mi abuela me arrimó. La barriga era como una gran pelota caliente que subía y bajaba con la respiración y después yo me fui quedando dormido.
Autor: Felisberto Hernández

2-Hacé de cuenta que la pelota de trapo del protagonista del cuento es mágica y tiene el poder de hablar: ¿qué diálogo pudo haberse dado entre el nene y la pelota?
3-¿Cuál era el juguete preferido de ustedes cuando tenían la edad del protagonista? Descríbanlo.
4-Si tuvieses la oportunidad de charlar con un juguete que tuviste o que tenés: ¿cómo sería esa charla? ¿Qué le dirías, qué te contestaría?
5-Dibujen la pelota de trapo que le hizo la abuela al protagonista.

Actividad 3:
1-El siguiente texto está desordenado. Organizalo en tres párrafos de dos oraciones cada uno.
Postergaron el vuelo del Transbordador Columbia
  Sin embargo, también la NASA comete equivocaciones. La NASA pospuso hasta mañana el lanzamiento del primer vuelo espacial que será comandado por una mujer estadounidense. Cuando sólo faltaban siete segundos para el despegue del Transbordador Columbia, un controlador del lanzamiento detectó una acumulación peligrosa de hidrógeno en la sala de motores. Se postergó porque se descubrió al final de la cuenta regresiva una aparente pérdida de hidrógeno. La lectura del controlador resultó errónea y el lanzamiento se hubiera producido sin inconvenientes. Inmediatamente, el director de la operación ordenó la interrupción.


Actividad 4:
1-Completá el texto colocando los siguientes conectores entre los paréntesis, teniendo en cuenta el sentido del mismo.
POR  ESTE  MOTIVO -   DE  ESTA  MANERA  -    YA  QUE  -     DEBIDO  A  QUE
Mendigos, pero con tarjeta
La práctica de la limosna podría dar un vuelco tecnológico en San Francisco (………….) el alcalde Willy Brown considera una propuesta para que los mendigos acepten donaciones con tarjetas de crédito. La idea es de Karen Gatter,  responsable de una fundación privada que propone el uso de una tarjeta para subvencionar albergues para los sin techo. (…………..), el mendigo, dotado de una maquinita para aceptar la tarjeta, obtendría una ganancia del 20 por ciento de las ganancias recogidas.
  (………………), inclusive dentro de los organismos dedicados a la ayuda de los mendigos, el tema es una pésima idea (………………) aumentarán problemas como la seguridad y la proliferación de más mendigos en las calles.


    





EES N° 39- 1° 3°

EES N°39 1ro 3ra. Trabajo práctico N°4
Prácticas del lenguaje - Prof. Gallardo

1. Observá con detenimiento la imagen que se muestra a continuación y luego respondé a las consignas.


A. Mencioná 5 sustantivos concretos y 5 sustantivos abstractos. Luego deci el género (masculino o femenino) y el numero (singular o plural) de cada palabra.
Por ejemplo: ELEFANTE sust. Concreto. Masculino. Singular
B. Mencioná 1 cualidad (adjetivo) para cada uno de los sustantivos del punto anterior. 
Por ejemplo: Elefante ENORME. 
C. Escribí un texto en el que uses las palabras que mencionaste anteriormente (sustantivos y adjetivos)

2.