Prácticas del lenguaje- Trabajo práctico Nº 6
El género policial
El cuento policial refiere la historia de un crimen cometido por un autor desconocido en circunstancias misteriosas. El relato cuenta el procedimiento deductivo que, a partir de la observación y la interpretación de una serie de indicios, lleva adelante un personaje (generalmente un detective) para desenmascarar al culpable y explicar sus móviles. Existen dos tipos de policial: el clásico y el negro. En el video a continuación se muestran las diferencias:
1-
Leer
el siguiente cuento de Luciano Sívori
Estimado Dr. Álvarez:
Su prolongado silencio ha
disparado un estado de alarma en mí, un perspicaz sentido de la realidad que me
rodea y –si se me permite agregar– la íntima certeza de que mi situación lo ha
apartado al fin. Soy un hombre enfermo, usted lo sabe mejor que nadie. El
cerebro me juega malas pasadas, las ideas se enredan, se tropiezan unas con
otras. Hoy me miré al espejo y mi reflejo me guiñó un ojo. Escucho golpes
secos, ásperos, que llegan desde una de las habitaciones. Pum. Pum. PUM.
Algunas noches, los gritos no me dejan conciliar el sueño.
Estoy perdiendo la cabeza,
doctor. Es preciso que regrese de su viaje, o de donde quiera que esté.
Necesito volver a convertirme en su sujeto, que conversemos… Por favor, no me
deje solo y desamparado. Necesito que me cure.
Implacablemente suyo,
Benicio Martínez.
Han pasado tres
interminables días desde que le hice llegar mi primera carta. Aún no he
recibido señales de su parte. ¿Qué clase de psicólogo abandona a su paciente de
esa manera? ¡Qué falta de profesionalismo! Y pensar que lo elegí a usted entre
muchos, por sus referencias intachables, su amplia experiencia con personas
como yo. Usted me convenció, me juró que me iba a ayudar. “Únicamente se
necesita un minúsculo rayo de luz para apaciguar a la oscuridad”, me dijo.
¿Y? ¿Dónde está? ¿De
vacaciones con aquella colega suya? Sé que andan juntos, los he visto. ¿Qué
clase de persona cambia su trabajo, sus responsabilidades, por un efímero
encuentro sexual? ¡Usted es un sinvergüenza, eso es lo que es! Mientras tanto,
yo vagabundeo entre paredes que no me atrevo a cruzar. Las voces no se
detienen, los gritos… esos golpeteos doctor. PUM, PUM, PUM. Esos golpeteos…
No se olvide de mí, lo
necesito.
Impacientemente suyo, y como
siempre,
Benny Martínez.
Dr. Álvarez:
He llegado a la conclusión
de que su silencio equivale al abandono. Al leer los detalles mencionados en
mis epístolas anteriores, ha de entender que mi condición viene en desmedro.
Déjeme mencionar otro punto que quizá ya sea obvio: estoy perdiendo la
paciencia. Le recomiendo que tome un lápiz entre sus manos de inmediato, antes
de que esta amistosa charla de amigos se arruine en serio.
Ben M.
Estimado Dr. Álvarez:
¡He sido un estúpido! ¿Y si
siempre quiso comunicarse conmigo pero no encontró la forma de hacerlo? Con
esta nota le adjunto un lápiz y una hoja en blanco. Espero su pronta respuesta.
Atentamente,
B.M.
Benicio Martínez:
Desgraciado hijo de puta.
Espero que se pudra en el
infierno. No voy a excitar su pervertida imaginación dándole el gusto de
seguirle el juego. Pero como experto en el área de las patologías, aprovecharé
los últimos instantes de mi vida para especificarle su estado psicológico y brindarle
un consejo para la resolución de su desdicha.Implacable
Usted tiene una condición
médica que desde el principio se ha gestado en lo profundo de su alma: está
loco. Está completamente LOCO, y desquiciado, y esquizofrénico. Es un peligro
para la sociedad y merece ser enviado directamente al paredón.
He gritado, encerrado entre
las cuatro paredes de su hogar, balbuceando palabras imposibles debido a la
venda que me limita el hablar. He dado cabezazos a la puerta innumerable
cantidad de veces. He rezado. ¡No sabe cómo he rezado! Finalmente me convencí
de la verdad: aquí voy a morir. He hecho las paces con ello…
Al terminar esta breve nota,
el lápiz afilado que me ha brindado con tanta amabilidad atravesará mi
garganta. La sangre, desparramada por todo el cuarto, correrá por su cuenta.
En cuanto a usted: lo mejor
que puede hacer es volarse los sesos, maldito infeliz.
Por siempre suyo,
Dr. Diego Álvarez.
Honorable Dra. Suárez:
Me he enterado del
infortunio de su compañero en profesión. Debo decir que lamenté mucho el
nefasto incidente. Ciertamente, un analista puede llegar a situaciones
aberrantes sin que su paciente se percate. Mi más sentido pésame; sé que ambos
eran cercanos.
A riesgo de sonar fuera de
lugar, es mi deber notificarla que mi tratamiento con el Dr. Álvarez ha quedado
inconcluso, y que él ha aconsejado que –de sucederle cualquier cosa– usted
estaría en capacidad de continuar con mi terapia. Nada me haría más dichoso en
el mundo. Ya he arreglado con su secretaria para tomar un turno, así que asumo
que nos veremos muy pronto.
Implacablemente suyo,
Benicio Martínez.
1. El protagonista se
reconoce como un hombre enfermo, ¿qué problemas lo aquejan?
2. ¿Qué motivos llevaron a
Benicio a elegir al doctor Álvarez?
3. La falta de respuesta del
doctor Álvarez:
a) ¿A qué se debía según
Benicio?
b) ¿Cuál era el verdadero
motivo?
4. ¿Cuál es el diagnóstico
de Álvarez para con Benicio?
5. ¿Qué manera encuentra
Álvarez para vengarse de su captor? ¿Estás de acuerdo con lo que hizo? ¿Qué hubieras
hecho en su lugar?
6. Las fórmulas de despedida
utilizada por Benicio en sus cartas dejan entrever sus diferentes estados de
ánimo, ¿cuáles de ellos puedes reconocer?
7. La carta escrita por el
doctor Álvarez finaliza con “Por siempre suyo”, ¿se puede decir que tiene un
tinte irónico? ¿Por qué?
8. Hacia el final, ¿cómo
hace Benicio para continuar su “tratamiento” sin el doctor Álvarez?
9. El autor utilizó la carta
como instrumento de narración:
a) ¿Qué efecto logra con
esto? Explica.
b) ¿Crees que hubiese sido
igual si utilizaba la estructura habitual de los cuentos? ¿Por qué?
10. ¿Qué elementos propios
del relato policial puedes reconocer y mencionar en esta historia?
11. ¿Qué otro título le
pondrías? ¿Por qué?
2-
Leer el siguiente fragmento:
Laura se lo había dicho muchas veces: no toques nunca el cadáver hasta
que llegue la policía. Pero a su
ayudante eso no le importaba
demasiado y de nuevo había buscado en la chaqueta del muerto la documentación y, claro está, el dinero. Esta vez
encontró algo más. Cuando llegó
el comisario llamó a la pareja de
detectives y les pidió
explicaciones sobre el caso.
Sus hijos están a punto de llegar
–dijo Laura– y seguro que ellos se lo
pueden explicar todo mucho mejor que yo: son los herederos directos de Mario
Olalla y creo que éste ha dejado
una carta donde explica su suicidio y les
culpa a los tres de su terrible
decisión.
- ¿Cómo continuará esta historia? Pensá y
escribí los siguientes dos párrafos del cuento.
- Escribí la carta que deja el hombre que
se suicidó.
- ¿Por
qué se trata de un cuento policial? Fundamenta tu respuesta.
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