lunes, 20 de abril de 2020

EES Nº 35- 2º 4º

EES Nº 35 - 2º 4º- PRÁCTICAS DEL LENGUAJE - PROF. Gisela Gallardo

Trabajo práctico n° 3: 

LEER EL SIGUIENTE TEXTO:

El almohadón de plumas

Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, aunque a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.Durante tres meses –se habían casado en abril–, vivieron una dicha especial. Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo de amor; más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.La casa en que vivían influía no poco en sus estremecimientos. La blancura del patio silencioso –frisos, columnas y estatuas de mármol– producía una otoñal impresión de palacio encantado. Dentro, el brillo glacial del estuco, sin el más leve rasguño en las altas paredes, afirmaba aquella sensación de desapacible frío. Al cruzar de una pieza a otra, los pasos hallaban eco en toda la casa, como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia.En ese extraño nido de amor, Alicia pasó todo el otoño. Había concluido, no obstante, por echar un velo sobre sus antiguos sueños, y aún vivía dormida en la casa hostil sin querer pensar en nada hasta que llegaba su marido.No es raro que adelgazara. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días; Alicia no se reponía nunca. Al fin, una tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de su marido. Miraba indiferente a uno y otro lado. De pronto, Jordán, con honda ternura, le pasó muy lento la mano por la cabeza, y Alicia rompió en seguida en sollozos, echándole los brazos al cuello. Lloró largamente, todo su espanto callado, redoblando el llanto a la más leve caricia de Jordán. Luego los sollozos fueron retardándose, y aún quedó largo rato escondida en su cuello, sin moverse ni pronunciar una palabra.Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.–No sé –le dijo a Jordán en la puerta de calle–. Tiene una gran debilidad que no me explico. Y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme en seguida.Al día siguiente Alicia amanecía peor. Hubo consulta. Constatose una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos, pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin que se oyera el menor ruido. Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida. Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación. La alfombra ahogaba sus pasos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, deteniéndose un instante en cada extremo a mirar a su mujer.Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones, confusas y flotantes al principio, y que descendieron luego a ras del suelo. La joven, con los ojos desmesuradamente abiertos, no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Una noche quedó de repente con los ojos fijos. Al rato abrió la boca para gritar, y sus narices y labios se perlaron de sudor.–¡Jordán! ¡Jordán! –clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia lanzó un alarido de horror.–¡Soy yo, Alicia, soy yo!Alicia lo miró con extravío, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, volvió en sí. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola por media hora temblando.Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta, Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio, y siguieron al comedor.– Pst... –se encogió de hombros desalentado el médico de cabecera–. Es un caso inexplicable... Poco hay que hacer...–¡Solo eso me faltaba! –resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa.Alicia fue extinguiéndose en subdelirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas oleadas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran la cama, ni aun que le arreglaran el almohadón. Sus terrores crepusculares avanzaban ahora en forma de monstruos que se arrastraban hasta la cama, y trepaban dificultosamente por la colcha.Perdió luego el conocimiento. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio y la sala. En el silencio agónico de la casa, no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama, y el sordo retumbo de los eternos pasos de Jordán.Alicia murió, por fin. La sirvienta, cuando entró después a deshacer la cama, sola ya, miró un rato extrañada el almohadón.–¡Señor! –llamó a Jordán en voz baja–. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.Jordán se acercó rápidamente y se dobló sobre aquel. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.–Parecen picaduras –murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.–Levántelo a la luz –le dijo Jordán.La sirvienta lo levantó; pero en seguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquel, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.–¿Qué hay? –murmuró con la voz ronca.–Pesa mucho –articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente.Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandós. Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca –su trompa, mejor dicho– a las sienes de aquella, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón sin duda había impedido al principio su desarrollo; pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había el monstruo vaciado a Alicia.Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.
Quiroga, Horacio: “El almohadón de plumas”,
en Cuentos de amor, de locura y de muerte


1) ¿Cómo caracteriza el narrador a Jordán? 
2) ¿Cómo caracteriza el narrador la casa donde viven Jordán y Alicia? 
3) ¿Cómo era la relación entre Jordán y Alicia? ¿Cómo recibe él la noticia de su muerte?
4) ¿Qué indicios nos va dando el narrador a lo largo del cuento acerca de cómo terminará?
5) ¿Qué efecto les produjo el final del cuento?
6) ACTIVIDAD DE ESCRITURA: Describir el «bicho», teniendo en cuenta lo que se dice de él . Debe incluir las siguientes características:
          o su aspecto físico (tamaño, forma y color o colores),
      o sus movimientos y sonidos,
o su origen.
Debe tener entre 15 y 20 líneas.
7) Mirá la adaptación del cuento y armá un cuadro comparativo entre el texto y el video.


EES N° 35 1º 4º

EES Nº 35 - 1º 4º- PRÁCTICAS DEL LENGUAJE - PROF. Gisela Gallardo

Trabajo práctico n° 3: La escritura


Para realizar esta tarea, primero tendrás que tener en cuenta:


- Un plan previo: escribir todas las ideas que vengan a la cabeza para luego ordenarlas y escribirlas en un borrador.

- Textualización (momento de escritura, borrador) Es el texto que se escribe en primer lugar, con la unión o combinación de  las ideas que aparecieron en un primer momento y las nuevas.

-Revisión (corrección de errores y problemas de sentido) Se trata de la relectura y autocorrección.



ACTIVIDAD:
 Observar las imagenes,  luego elegir dos de ellas y escribir un cuento, una historia o una narración. para eso tené en cuenta cuáles son las partes que no pueden faltar. (Extensión entre 25 y 30 líneas)

Estructura de la narración

Situación inicial - Presentación de los personajes y ubicación de las acciones en un espacio y en un tiempo

Complicación  - Alteración de la situación anterior que motiva al personaje a actuar. Puede provenir de algún hecho exterior o de algún deseo interior del personaje. Se constituye por secuencias de acciones

Resolución - Es el resultado de una complicación. Hay narraciones que tienen varias complicaciones y, por tanto, varias resoluciones.

Situación Final  - Es el desenlace de la historia. Es donde se da un cierre a la narración.





EES Nº 39 4to 1ra y 4to 2da


TRABAJO PRÁCTICO Nª4

LUEGO DE HABER LEÍDO DESDE EL CANTO X AL XIII DE “MARTIN FIERRO”, LEER EL SIGUIENTE TEXTO “BIOGRAFÍA DE TADEO ISIDORO CRUZ”  DE JORGE LUIS BORGES Y REALIZAR LAS ACTIVIDADES A CONTINUACIÓN





BIOGRAFÍA DE TADEO ISIDORO CRUZ - (1829-1874)
I’m Looking fir the face I had Before the world was made.
YEATS, The Winding Stair
                El seis de febrero de 1829, los montoneros que, hostigados ya por Lavalle, marchaban desde el Sur para incorporarse a las divisiones de López, hicieron alto en una estancia cuyo nombre ignoraban, a tres o cuatro leguas del Pergamino: hacia el alba, uno de los hombres tuvo una pesadilla tenaz: en la penumbra del galpón, el confuso grito despertó a la mujer que dormía con él. Nadie sabe lo que soñó, pues al otro día, a las cuatro, los montoneros fueron desbaratados por la caballería de Suárez y la persecución duró nueve leguas, hasta los pajonales ya lóbregos, y el hombre pereció en una zanja, partido el cráneo por un sable de las guerras del Perú y del Brasil. La mujer se llamaba Isidora Cruz; el hijo que tuvo recibió el nombre de Tadeo Isidoro.
                Mi propósito no es repetir su historia. De los días y noches que la componen, sólo me interesa una noche; del resto, no referiré sino lo indispensable para que esa noche se entienda. La aventura consta en un libro insigne; es decir, en un libro cuya materia puede ser todo para todos (I Corintios 9:22), pues es capaz de casi inagotables repeticiones, versiones, perversiones. Quienes han comentado, y no son muchos, la historia de Tadeo Isidoro, destacan el influjo de la llanura sobre su formación, pero gauchos idénticos a él, nacieron y murieron en las selváticas riberas del Paraná y en las cuchillas orientales. Vivió, eso sí, en un mundo de barbarie monótona. Cuando, en 1874, murió de una viruela negra, no había visto jamás una montaña ni un pico de gas ni un molino. Tampoco una ciudad. En 1849, fue a Buenos Aires con una tropa del establecimiento de Francisco Xavier Acevedo; los troperos entraron en la ciudad para vaciar el cinto: Cruz, receloso, no salió de una fonda en el vecindario de los corrales. Pasó ahí muchos días, taciturno, durmiendo en la tierra, mateando, levantándose al alba y recogiéndose a la oración. Comprendió (más allá de las palabras y aún del entendimiento) que nada tenía que ver con él la ciudad. Uno de los peones,  borracho, se burló de él.  Cruz no le replicó, pero en las noches del regreso, junto al fogón, el otro menudeaba las burlas, y entonces, Cruz (que antes no había demostrado rencor, ni siquiera disgusto) lo tendió de una puñalada. Prófugo, hubo de guarecerse en un fachinal: noches después, el grito de un chajá le advirtió que lo había cercado la policía. Probó el cuchillo en una mata; para que no le estorbaran en la de a pie, se quitó las espuelas. Prefirió pelear a entregarse. Fue herido en el antebrazo, en el hombro, en la mano izquierda; malhirió a los más bravos de la partida; cuando la sangre le corrió entre los dedos, peleó con más coraje que nunca; hacia el alba, mareado por la pérdida de sangre, lo desarmaron. El ejército, entonces, desempeñaba una función penal; Cruz fue destinado a un fortín de la frontera Norte. Como soldado raso, participó en las guerras civiles; a veces combatió por su provincia natal, a veces en contra. El veintitrés de enero de 1856, en las Lagunas de Cardoso, fue uno de los treinta cristianos que, al mando del sargento mayor Eusebio Laprida, pelearon contra doscientos indios. En esa acción recibió una herida de lanza.
                En su oscura y valerosa historia abundan los hiatos. Hacia 1868, lo sabemos de nuevo en el Pergamino: casado o amancebado, padre de un hijo, dueño de una fracción de campo. En 1869 fue nombrado sargento de la policía rural. Había corregido el pasado; en aquel tiempo debió de considerarse feliz, aunque profundamente no lo era. (Lo esperaba, secreta en el porvenir, una lúcida noche fundamental: la noche en que por fin vio su propia cara, la noche en que por fin escuchó su nombre. Bien entendida, esa noche agota su historia; mejor dicho, un instante de esa noche, un acto de esa noche, porque los actos son nuestro símbolo). Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es. Cuéntase que Alejandro de Macedonia, vio reflejado su futuro de hierro en la fabulosa historia de Aquiles; Carlos XII de Suecia, en la de Alejandro. A Tadeo Isidoro Cruz, que no sabía leer, ese conocimiento no le fue revelado en un libro; se vio a sí mismo en un entrevero y un hombre. Los hechos ocurrieron así:
                En los últimos días del mes de junio de 1870 recibió la orden de apresar a un malevo, que debía dos muertes a la justicia. Era éste un desertor de las fuerzas que en la frontera Sur mandaba el coronel Benito Machado; en una borrachera, había asesinado a un moreno en un lupanar; en otra, a un vecino del partido de Rojas; el informe agregaba que procedía de la Laguna Colorada. En ese lugar, hacía cuarenta años, habíanse congregado los montoneros para la desventura que dio sus carnes a los pájaros y a los perros; de ahí salió Manuel Mesa, que fue ejecutado en la plaza de la Victoria, mientras los tambores sonaban para que no se oyera su ira; de ahí, el desconocido que engendró a Cruz y que pereció en una zanja, partido el cráneo por un sable de las batallas del Perú y del Brasil. Cruz había olvidado el nombre del lugar; con leve pero inexplicable inquietud lo reconoció... El criminal, acosado por los soldados, urdió a caballo un largo laberinto de idas y de venidas; éstos, sin embargo, lo acorralaron la noche del doce de julio. Se había guarecido en un pajonal. La tiniebla era casi indescifrable; Cruz y los suyos, cautelosos y a pie, avanzaron hacia las matas en cuya hondura trémula acechaba o dormía el hombre secreto. Gritó un chajá; Tadeo Isidoro Cruz tuvo la impresión de haber vivido ya ese momento. El criminal salió de la guarida para pelearlos. Cruz lo entrevió, terrible; la crecida melena y la barba gris parecían comerle la cara. Un motivo notorio me veda referir la pelea. Básteme recordar que el desertor malhirió o mató a  varios de los hombres de Cruz. Éste, mientras combatía en la oscuridad (mientras su cuerpo combatía en la  oscuridad), empezó a comprender. Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya le estorbaban. Comprendió su íntimo destino de lobo, no de perro gregario; comprendió que el otro era él. Amanecía en la desaforada llanura; Cruz arrojó por tierra el quepis, gritó que no iba a consentir el delito de que se matara a un valiente y se puso a pelear contra los soldados, junto al desertor Martín Fierro.
J.L. BORGES, El Aleph / Alianza Editorial. Barcelona. 1998


GLOSARIO:

Montoneros: Integrantes de un grupo que intervenía como fuerza no oficial en las guerras civiles.
Cuchilla: Elevación muy prolongada del terreno.
Hiato: Abertura, grieta, fisura.
Amancebado: En pareja sin mediar casamiento.
Fachinal: Estero o lugar anegadizo cubierto de paja, junco y otra vegetación.
Jinetas: Charreteras de seda que usaban los sargentos como divisa.
Gregario: Dicho de una persona que, junto con otras, sigue ciegamente las ideas ajenas.
Quepis: Gorra cilíndrica o ligeramente cónica, con visera horizontal, que usaban los Militares.




      Actividades:
1.   El final del relato resulta ¿inesperado o previsible? Fundamentá.
2.  ¿Qué elementos de El gaucho Martín Fierro retoma Borges y cuáles son de invención propia?
3. Mencioná qué similitudes y diferencias pueden observarse con el mismo episodio relatado en la obra de José Hernández (Narrador, punto de vista, lenguaje, críticas, etc.)
4.  Citá pasajes del texto donde el narrador:
a) aluda a la multiplicidad de interpretaciones suscitadas por el Martín Fierro.
b) cita casi literalmente versos del texto de Hernández.

5. ¿Qué datos incluye el narrador para darle más veracidad a la biografía? ¿Qué función cumple el primer párrafo del relato para con la biografía de Tadeo Isidoro Cruz?

6. En la narración, se presenta la siguiente reflexión: "Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es." ¿Estás de acuerdo o no? Elaborá tu respuesta ofreciendo al menos tres argumentos (es decir, afirmaciones que justifiquen tu opinión)

7.  Actividad de escritura creativa:
Escribir, a elección,
a.       una escena de una obra de teatro,
b.       una historieta,
c.       una noticia periodística,
d.       un cuento con humor
donde se reelabore lo relatado en el Martín Fierro. La propuesta apunta a que, a partir de todo lo leído puedas expresar algún fragmento del “Martin Fierro”, pero de acuerdo con tu punto de vista y en alguno de los formatos que se piden. (Extensión libre)

EES 39 - 6to 1ra

EES Nª 39 - 6to 1ra
TRABAJO PRÁCTICO Nº 3 - EL HUMOR



El diccionario define HUMOR como un estado de ánimo, disposición, condición. El buen humor es una disposición alegre y complaciente, una cualidad consistente en descubrir o mostrar lo que hay de cómico o ridículo en las cosas o en las personas, con o sin malevolencia. Por el contrario, el mal humor implica una actitud o disposición negativa e irritada. Se puede ir desde el llamado "humor benigno" -cuyo fin último es generar placer y distensión- hasta la ironía y la sátira, que se sirven del humor como arma crítica. El mensaje humorístico crea una imagen de su autor, deja entrever su postura ante la realidad, su valoración de los grupos humanos, su actitud ante los conflictos y los problemas de la sociedad y de la vida.
El humor es una especie de espejo -a menudo distorsionador de imágenes-que refleja la sociedad de cada época y de cada zona. En el mensaje humorístico, los personajes se consideran a menudo representantes de un grupo, un pueblo, una clase social y sirven para poner de manifiesto el carácter, las preocupaciones o la visión de mundo de ese grupo -recordemos los innumerables chistes sobre suegras, pueblerinos, homosexuales, madrileños, andaluces, catalanes, gallegos, médicos o abogados-. Pero el fenómeno de la risa está íntimamente ligado a las distintas consideraciones históricas, civilizaciones y razas. Por eso los extranjeros no siempre comparten el sistema de valores ni las connotaciones culturales con el que marcamos nuestro humor porque, aunque la experiencia de lo cómico y del humor es un universal humano, su relatividad cultural es innegable.
Podríamos caracterizar el humor como el derrumbamiento de la lógica (de la lógica "normal", esperable, sensata y predecible). La experiencia de lo cómico tiene su propia connotación de realidad; es una forma de conciencia distinta; un "estar fuera de los presupuestos y hábitos corrientes de la vida cotidiana"; una "realidad separada, con su lógica, sus normas, su distribución de papeles y sus coordenadas de espacio y tiempo particulares.
La crítica social, en la literatura y en el arte, implica el compromiso del escritor o del artista frente a una realidad que censura, intimida u oculta.
En todas las épocas encontramos obras que tienen la intención de provocar risa en el destinatario. Pero el uso del humor va más allá de provocar risas: desde sus orígenes hasta la actualidad, ha sido utilizado para realizar críticas sociales. En esas obras, el humor es un recurso para hacer reflexionar al destinatario acerca de una realidad que se critica mediante la presentación de situaciones o personajes propios del momento histórico.
La crítica humorística parece operar como un movimiento corrector ante un error, una injusticia, una carencia, una insuficiencia o un malestar. Cuando el artista o el escritor reaccionan con humor, los acontecimientos cotidianos adquieren un nuevo sentido. De esta manera es posible corregir comportamientos, auto criticarse, modificar una situación que no se tolera, persuadir o producir acciones transformadoras. Mediante el humor, los lectores aceptan de manera más amable la mirada crítica del autor sobre la rigidez de la vida cotidiana. El humor sirve, además, para observar desde otra perspectiva los conflictos universales de la humanidad, como los miedos, la muerte, la guerra, etcétera.
El humor no constituye ni un género literario específico ni una tipología textual, sino una serie de rasgos propios y reconocibles que pueden presentarse en diversas circunstancias, en distintos géneros y en cualquier tipo de textos.


ACTIVIDAD 1: Observá el video: Los Simpsons: Adan y Eva

Tomá apuntes sobre todas las características del humor que aparecen en la propuesta del video y pensá en cuál es la critica que se establece allí.  Luego escribí un texto que comience así: “El capítulo de los Simpsons critica….”. Debes justificar tu afirmación con tres argumentos diferentes.

Algunas preguntas que pueden ayudarte: Qué es lo que se humoriza en el video, por qué se caracteriza a los personajes de manera graciosa, qué aspectos son exagerados, cuáles son los elementos que están alejados de la realidad, a qué se parodiza.

ACTIVIDAD 2:
OBSERVA EL SIGUIENTE VIDEO


 LUEGO ESCUCHA Las Canciones de Hugo Varela.









Responde: ¿Cuáles son los recursos humorísticos que te parece que se usan EN CADA CANCIÓN  para que se produzca el humor?

ACTIVIDAD 3:
LEE EL CUENTO "Caperucita Roja" de Charles Perrault, luego escribí tu versión de Caperucita humorizando a los personajes y utilizando los recursos humorísticos que prefieras. La versión puede modificarse en cualquier aspecto: personajes, tiempo, espacio, etc.

martes, 7 de abril de 2020

EES N° 39 -4to 1ro y 4to 2da. GAUCHESCA

En este trabajo que invito a que veas la pelicula de Fontanarrosa, "Martin Fierro"



Luego de ver la pelicula, vas a poser comparar el comienzo de la misma con los 7 cantos que ya leiste del libro. Escribi cuáles son las diferencias entre uno y otro y cuáles son los aspectos o tramas que se mantienen igual.

Después comenzá con la lectura de los cantos 8, 9 y 10.

Hasta pronto!

EES N°39 - 1ero 3ra- TP N° 3



EES Nº 39  - Profesora Gisela 

 Trabajo práctico nro 3

Prácticas del lenguaje  1° 3º      

   RESOLVER EN LETRA CLARA Y PROLIJA TODOS LOS EJERCICIOS QUE PUEDAS.


Primero te invito a que veas el siguiente video para recordar qué es un sustantivo y qué un adjetivo:

Ahora que ya recordaste, hace los ejercicios que siguen en hoja aparte:

EJERCICIOS CON SUSTANTIVOS Y ADJETIVOS

  1. Resaltá las palabras que son sustantivos con un color:   pájaro             pelota                    rojo               falda                        perro                     grande                   salta            pantalon                camisa                 cama                                    té                  Elena                   árbol             dulce                           
  1. Subrayá los sustantivos que hay en estas oraciones.
*Juan sube las escaleras de su casa.
*El escritorio de la profesora es muy grande.
*Este lápiz pinta muy bien.
*Los árboles del parque están sin hojas.
*Analía mira por la ventana.

  1. Marcá con verde los sustantivos femeninos (la o las) y con azul los sustantivos masculinos (el o los)
gato anotador pan mesada  computadora                      almacén                reloj         llapicera          ratita        esmeralda                        momentos          suerte         zapatillas       fe                  

  1. Escribe el femenino de estos nombres:
chico:…………............          
domador………….........                         
profeta:……………........       
emperador:……………                   
francés:…………...........                          
actor:………………..........

  1. Subrayá en las siguientes oraciones los sustantivos comunes que encuentres.
*Esta mesa es muy grande.
*Los perros de Luis ladran mucho.
*La computadora está rota.
*La caja de galletas está en el armario.

  1. Ahora subraya los sustantivos propios.

Fátima juega en la computadora.                                               
Mi profesor se llama Martín.

En Buenos Aires los edificios son altos.

Pedro juega con la pelota.


7. En las siguientes oraciones, agregá adjetivos:
*Las ……………………….flores perfuman el ……………….. jardín.
*El oso………………….asusta a todo el bosque ……………….
*Los ……………….amigos de la …………….niña le realizaron una ……………fiesta sorpresa.
*La …………………computadora del …………….chico estuvo diez días en reparación.


8. Completa el texto con adjetivos demostrativos, posesivos o indefinidos
algunos / sus / estos / su / aquellos / muchos / poco / ningún / tanta / nuestra / estas / sus / otro.




La inmigración en la Argentina.

Desde mediados del siglo XIX y durante gran parte del siglo XX, llegaron a la Argentina ……………………inmigrantes europeos que huían de las guerras, el hambre o las persecuciones religiosas. ………………hombres y mujeres se veían obligados a dejar………………patria y……………posesiones y a trasladarse a…………………país, muchas veces con………………dinero y sin……………conocimiento del idioma. Alejados de………………familiares y amigos, esperaban semanas para tener noticias, ya que en……………tiempos la comunicación se realizaba a través de cartas.
Si bien……………inmigrantes se trasladaron a zonas rurales, la mayoría optó por vivir en los grandes centros urbanos, como Buenos Aires, Rosario y Córdoba……………………….ciudades crecieron rápidamente, lo que causó ciertos problemas, ya que no estaban preparadas para……………gente.
De diversas maneras, los inmigrantes contribuyeron a poblar el territorio argentino y a formar…………………sociedad.

viernes, 3 de abril de 2020

EES N°39 - 1ero 3era


EES Nº 39  - Profesora Gisela  

Trabajo práctico nro 2

Prácticas del lenguaje  1° 3º                                  

    RESOLVER EN LETRA CLARA Y PROLIJA TODOS LOS EJERCICIOS QUE PUEDAS.


1. Escuchar atentamente la fabula del zorro y el quirquincho.

2. Escribir el resumen de la historia, explicando cuál es el conflicto.

3. Describir: cómo es el zorro y cómo, el quirquincho.

4. ¿Cuál es el mensaje o moraleja de la fábula?

CONSULTAS Y ENTREGA DE TRABAJOS AL EMAIL gisela_gallardo@hotmail.com 


miércoles, 1 de abril de 2020

EES Nª35 - TP2


TRABAJO PRÁCTICO Nº 2 - PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
 EES Nº35  -Prof. Gisela Gallardo


EJERCICIO A: Leer el siguiente cuento breve de Max Aub:

“HABLABA Y HABLABA…”

Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.


Actividades
1. ¿Quién narra la historia? ¿A quién creés que le cuenta lo sucedido?
2. ¿Qué motivos tenía la mujer para no despedir a la criada?¿Por qué la mató?
3. ¿De qué forma la mató?
4. Según ella, ¿cuál fue la causa verdadera de la muerte de la criada?
5. ¿A qué se refiere la mujer cuando dice: se le reventaron las palabras por dentro?
6.Continuá el cuento en 10 líneas: contá que pasó con la asesina después de unos días.

EJERCICIO B:  Este ejercicio parte de la idea: “Se pasó una hora buscando una media de color rojo”. A partir de aquí, anotá 5 motivos que expliquen esa frase y 5 posibles personajes para protagonizarla. No te preocupes porque tus respuestas sean disparatadas o sin sentido.
Recuerda: “se pasó una hora buscando una media de color rojo”. ¿Quién y por qué? 5 respuestas.
1- 2- 3- 4- 5- Cuando hayas terminado la lista, elegí el personaje y el motivo que más te gusten. Con estos elementos, creá un texto de al menos 20 a 25 líneas. Si querés, podés comenzarlo con la frase “Se pasó una hora buscando una media de color rojo”, pero no es obligatorio. Lo que sí debe tener el texto es un inicio (presentación breve de la situación), un nudo o medio (desarrollo de la situación o de la acción) y un desenlace (en el que se soluciona la situación).

EJERCICIO C: A veces nos despertamos y no recordamos qué soñamos, sin embargo, otras veces si... Narrá un sueño que hayas tenido y que sea un recuerdo presente en tus pensamientos. Recordá las sensaciones, describí las imágenes y tus impresiones. ¿Qué sentiste cuando despertaste?

EJERCICIO D: ¡A DIBUJAR!
Releé el cuento del ejercicio A y arma una historieta. Recordá que una historieta es un tipo de texto que combina imagen y palabra, con distintos tipos de letra, colores y expresiones que comunican distintas cosas. Se usan viñetas para separar las acciones armando una secuencia que va cuadro por cuadro, desarrollando la narración de principio a fin.

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