EES Nº 39 - Profesora Gisela Gallardo-
TRABAJO DE CONTINUIDAD PEDAGÓGICA 2020
Literatura 4to 1º y 4to 2º
COSMOVISIÓN MITOLÓGICA: EL MITO: Los pueblos de la antigüedad inventaron los mitos para dar respuestas a todo aquello que constituía un misterio para ellos. Así surgieron historias que explican la creación del mundo, las leyes que rigen la naturaleza y los límites que existen entre la vida y la muerte.
Características
La palabra mito quiere decir relato. El mito es, esencialmente, una narración, pero de carácter sagrado, ya que formaba parte del ritual religioso de los pueblos de la antigüedad.
Los mitos son de origen popular y se transmitieron oralmente de generación en generación, antes de que los registrara en forma escrita. Ésta, es la razón por la que siempre, es posible encontrar diferentes versiones de un mismo relato.
Como toda narración, el mito presenta sucesos. Pero estos sucesos tienen carácter sobrenatural, es decir, hechos que exceden el mundo real y natural.
De acuerdo con los hechos que se desarrollan, estos relatos pueden ser clasificados en:
Mitos del origen del cosmos.
Mitos del nacimiento de los dioses.
Mitos de la creación del hombre.
Mitos de los héroes.
Los personajes
Los personajes principales de los mitos son los dioses y los héroes. Los dioses son seres de naturaleza diferente a la humana, ya que son inmortales y tienen inmensos poderes; pero según su forma, sus sentimientos y su comportamiento, se parecen a los seres humanos.
Los héroes son hombres extraordinarios que están en contacto con los dioses. Siempre se destacan por algún rasgo que los hace diferentes del resto de los mortales: una fuerza extraordinaria, una gran astucia, un don especial o, incluso, un objeto que los acompaña e identifica.
También aparecen en estos relatos los monstruos. Estos personajes se representan de diversas maneras: como seres a los que les falta un órgano, por ejemplo los cíclopes (que tienen sólo un ojo), o aquellos que tienen varios, como Cerbero, el perro de tres cabezas que custodia el reino de los muertos, o pueden ser seres mixtos, como las sirenas (mitad mujer y mitad pez) y el minotauro (mitad hombre y mitad toro).
Los hechos, el tiempo y el espacio Los sucesos de estos relatos que son de carácter sobrenatural, transcurren en una época muy remota e imprecisa. Algunas historias se ambientan, incluso, antes de la aparición del hombre sobre la tierra. Es decir, que el tiempo de los mitos no es un tiempo histórico.
En cuanto al lugar, los mitos suelen diferenciar entre el mundo que habitan los dioses, el que ocupan los hombres y aquél en que moran los muertos.
En los mitos, protagonizados por los héroes, generalmente se detalla la ciudad o la región donde nacieron porque este hecho otorga prestigio a sus habitantes, que se consideran, de este modo, emparentados con ellos.
LA LEYENDA: Las leyendas suelen confundirse con los mitos. Sin embargo, tienen elementos en común y también algunas diferencias. Antes de compararlos vamos a referirnos a las leyendas.
La leyenda es un tipo de narración de origen popular. Los hechos narrados ocurren en un tiempo histórico, pero son de carácter sobrenatural. Se transmiten oralmente y, por esa razón, hay diferentes versiones de una leyenda. La función de la leyenda es explicar, mediante un relato, un suceso extraño o una particularidad del mundo exterior.
El lugar y la época
Generalmente, en las leyendas se incluyen detalles de la geografía local, el ámbito donde acontecen los sucesos. En cuanto a la época, los hechos legendarios se sitúan en un momento histórico identificable.
ACTIVIDAD N°1
1) LEER DE FORMA COMPRENSIVA LA TEORIA MITO Y LEYENDA
2) REALIZAR UN CUADRO COMPARATIVO, O UN RESUMEN.
ACTIVIDAD N°2 1. CONTAR DE QUÉ TRATA AMBAS LEYENDAS
2. ¿POR QUÉ ES UNA LEYENDA URBANA?
3. REALIZAR LA SECUENCIA NARRATIVA DE ESAS LEYENDAS (son oraciones cortas que resumen las acciones más importantes del relato)
TEXTO Versión A “LA LLORONA”
De los campos a las ciudades emigran muchas jovencitas en busca de su sueño, de estudios y de tener mejores trajes y dinero para ayudar a sus familias. Esta como muchas llegó a la ciudad y se empleó en casa de ricos, enamorándose de su hijo el cual cruelmente la dejó embarazada y luego la despidió de su trabajo. No habiendo más que hacer, se devolvió a su casa escondiendo su hijo bajo su delantal, lo cual no logró por mucho tiempo, su familia, apegada al cristianismo, comenzó a decirle su error a todas horas, creándole gran angustia.
Una noche bajo un gran aguacero corrió hacia el río y pariéndolo lo lanzó a la corriente, al ver lo que había hecho se lanzó detrás del niño gritando y llorando. Todavía en las noches de luna después de una creciente se oye el llanto de esta mujer, y se puede verle tras el rayo de luna en el agua del río, tratando de alcanzar a su hijo.
Dicen que el señor en su gran misericordia tendrá compasión de ella y que algún día lo alcanzará, volverá a la vida y será un gran hombre revolucionario de la sociedad.
TEXTO Versión B “LA LLORONA”
En las altas horas de la noche, cuando todo parece dormido y sólo se escuchan los gritos rudos con que los boyeros avivan la marcha lenta de sus animales, dicen los campesinos que allá, por el río, alejándose y acercándose con intervalos, deteniéndose en los frescos remansos que sirven de aguada a los bueyes y caballos de las cercanías, una voz lastimera llama la atención de los viajeros.
Es una voz de mujer que solloza, que vaga por las márgenes del río buscando algo, algo que ha perdido y que no hallará jamás. Atemoriza a los chicuelos que han oído, contada por los labios marchitos de la abuela, la historia enternecedora de aquella mujer que vive en los potreros, interrumpiendo el silencio de la noche con su gemido eterno.
Era una pobre campesina cuya adolescencia se había deslizado en medio de la tranquilidad escuchando con agrado los pajarillos que se columpiaban alegres en las ramas de los higuerones. Abandonaba su lecho cuando el canto del gallo anunciaba la aurora, y se dirigía hacia el río a traer agua con sus tinajas de barro, despertando, al pasar, a las vacas que descansaban en el camino.
Era feliz amando la naturaleza; pero una vez que llegó a la hacienda de la familia del patrón en la época de verano, la hermosa campesina pudo observar el lujo y la coquetería de las señoritas que venían de San José. Hizo la comparación entre los encantos de aquellas mujeres y los suyos; vio que su cuerpo era tan cimbreante como el de ellas, que poseían una bonita cara, una sonrisa trastornadora, y se dedicó a imitarías.
Como era hacendosa, la patrona la tomó a su servicio y la trajo a la capital donde, al poco tiempo, fue corrompida por sus compañeras y los grandes vicios que se tienen en las capitales, y el grado de libertinaje en el que son absorbidas por las metrópolis. Fue seducida por un jovencito de esos que en los salones se dan tono con su cultura y que, con frecuencia, amanecen completamente ebrios en las casas de tolerancia. Cuando sintió que iba a ser madre, se retiró “de la capital y volvió a la casa paterna. A escondidas de su familia dio a luz a una preciosa niñita que arrojó enseguida al sitio en donde el río era más profundo, en un momento de incapacidad y temor a enfrentar a un padre o una sociedad que actuó de esa forma. Después se volvió loca y, según los campesinos, el arrepentimiento la hace vagar ahora por las orillas de los riachuelos buscando siempre el cadáver de su hija que no volverá a encontrar.
Esta triste leyenda que, día a día la vemos con más frecuencia que ayer, debido al crecimiento de la sociedad, de que ya no son los ríos, sino las letrinas y tanques sépticos donde el respeto por la vida ha pasado a otro plano, nos lleva a pensar que estamos obligados a educar más a nuestros hijos e hijas, para evitar lamentarnos y ser más consecuentes con lo que nos rodea. De entonces acá, oye el viajero a la orilla de los ríos, cuando en callada noche atraviesa el bosque, aves quejumbrosos, desgarradores y terribles que paralizan la sangre. Es la Llorona que busca a su hija…
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